dilluns, 14 de gener del 2008

Los mundos que albergo I

Naturaleza y arte en la noche

Tulipa de cristal, brillo de la oscuridad,
lo ves todo, presente tú,
cuando les amamanta la madrugada.
Desierto en sábanas de raso, plumosos cojines y

charcos húmedos de vida. Donde las pasiones son
trazadas en púrpura antes de desplegarse la mañana.
Relámpagos en la espalda, electrizando la columna,
precedente del florecer de los pechos y la siembra de
lágrimas en un fecundo gozo. Cuerpos que se moldean
como el barro de las efigies,
sin taras, ni miembros rotos, salvo ánimas

zigzagueantes por una energía ambarina.
Instalada, ahí, en la esponjosa bruma de las fantasías,

se reproduce la glotonería acrobática de los amantes.
En ese instante, oscuro brillo de la madrugada,
presente tú, sobre sus cabezas y viéndolo todo,
la tulipa cristalina.